Tambogrande

Statt in Tambogrande heute Gold, Kupfer und Zink zu fördern, heißt Manhattan Minerals heute Mediterranen Minerals und versucht sich an Goldprojekten in der Türkei. Die Menschen in und um Tambogrande leben nach wie vor in Unsicherheit, da die alten Konzessionen für Bergbauprojekte fortbestehen und ständig weitere dazu kommen. Bei der Vergabe von Konzessionen ist ihre Meinung nicht gefragt. Neue Akteure mit neuen Investitionsabsichten strecken ihre Hand nach Gebieten aus, in denen neue Projekte Wasserquellgebiete aus der Landschaft zu räumen drohen und so bestehende ökonomische Strukturen in von diesem Wasser abhängigen Regionen gefährden.

Mediante Ley 25284, se transfirió a favor del Gobierno Regional de la Región Grau los derechos especiales del Estado en el Yacimiento Polimetálico Tambo Grande.

La Ley 26992 reemplazó a los gobiernos regionales por los Consejos Transitorios de Administración Regional – CTAR, quienes asumieron el patrimonio correspondiente a su respectivo departamento En este caso, el CTAR Piura asumió la titularidad de los derechos mineros del Proyecto Tambogrande.

El año 1999 Minero Perú (empresa estatal), hoy Centromin Perú S.A., y Manhattan Minerals Corp. celebraron un contrato de opción en el que se comprometían a constituir una empresa para ejecutar el proyecto minero Tambogrande. En esa sociedad Centromin Perú S.A. aportaría sus concesiones mineras.

El contrato de opción permitió a Minera Manhattan presentar la Evaluación Ambiental de la fase de exploración para el TG 1, y luego el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la fase de explotación, el 9 de diciembre de 2002.

Previamente a ello, minera Manhattan dio a conocer el proyecto y el hidrogeólogo norteamericano Robert Morán hace un estudio de la línea base del EIA dando a conocer sus muchas deficiencias.

La mayoría de agricultores, liderados por Godofredo García, iniciaron movilizaciones en contra de la mina en el pueblo de Tambo Grande y en Piura, obteniendo el apoyo no solo de la población del lugar, sino de gente de Lima y del extranjero, y de organizaciones como la Comisión Episcopal de Acción Social y otras ONGs como Oxfam. Se recurrió además a una ingeniosa campaña de promoción; “Sin Limón No Hay Ceviche”, que busco tocar una de las fibras más sensibles de los peruanos.

Las cosas tomaron otro tono cuando en el 30 de Marzo del 2001, asesinaron a Godofredo García. Un encapuchado lo mató cerca de sus campos, cuando estaba viajando en su auto acompañado de su hijo. Este lamentable hecho está oscuramente relacionado con la Manhattan y nunca ha sido esclarecido, sin embargo sus orígenes son evidentes.

La presión social de las comunidades, impulsó a la empresa a sostener que si la población se manifestaba en contra del proyecto no lo realizaría. Es por ello que, el 02 de junio del 2002, la Municipalidad Distrital de Tambogrande realizó una Consulta Ciudadana sobre la pertinencia del desarrollo de actividad minera en el distrito. El 95.24% de la población opinó que no quería minería en su localidad. La voluntad del pueblo se hizo escuchar aunque la empresa y el Estado nunca lo reconocieron explícitamente. Esto llevó a que finalmente el Estado diera fin al contrato establecido con la minera multinacional Manhattan.

El proceso de evaluación del EIA presentó muchas irregularidades. El EIA fue presentado en inglés, de manera incompleta. Faltaban, como lo advierte INRENA el 12 de diciembre del 2002 y luego un funcionario de la Dirección General de Asuntos Ambientales del MEM el 6 de enero de 2003, 21 tópicos de información relevante. Para que la empresa cumpliera con adjuntar la información faltante la Dirección General de Asuntos Ambientales suspendió el procedimiento indefinidamente. Luego de esta suspensión hubo otras que se justificaron en la necesidad de informar a la ciudadanía, algo que no ocurrió.

En noviembre del año 2003 se programaron las audiencias públicas, parte necesaria del procedimiento de evaluación del EIA. La población de Tambogrande decidió no participar de ellas y expresar su rechazo al proyecto minero en las calles de Piura. En este contexto el Ministerio de Energía y Minas decidió suspender las audiencias.

El 10 de diciembre de 2003, Centromin Perú, comunicó formalmente a Minera Manhattan Corp. la resolución del contrato de opción celebrado por ambas, debido a que esta última había incumplido con dos obligaciones establecidas en dicho contrato. Es decir, al 1 de diciembre de 2003, Manhattan no logró acreditar, de manera suficiente, el tener en operación un complejo minero con una capacidad de tratamiento promedio equivalente a 10,000 TM/día de minerales y un patrimonio neto de US$ 100 millones.

No conforme con esa decisión, Manhattan Minerals Corp., en virtud de lo establecido en el contrato de opción para la solución de controversias, solicito el arbitraje del Instituto Nacional de Minería, Petróleo y Energía a fines de enero de 2004. La solicitud fue planteada fuera de plazo.