EL Valle

Residentes en la comunidad de El Valle, de Hato Mayor, denunciaron que las operaciones de una mina de agregados en la cercanía del río Sano impide que reciban agua potable a través del acueducto.
Explicaron que la minera Concesión San Rafael lava sus agregados en el río, saturándolo de sedimentos que impiden que la toma del acueducto pueda bombear el agua.
José Sosa, Antonio Váldez, Andrés Medina, Lucrecia Robles y Julia Vega, entre otros denunciantes, dijeron que en ocasiones el agua tarda hasta una semana en llegar a las residencias, y muchas veces llega turbia y con desperdicios sólidos, lo que impide su uso.
Expresaron que en vista de la escasez, tienen que comprar el agua a camiones cisternas, cuyos propietarios que cobran 25 pesos por cinco galones. ?Esta es una situación muy difícil para nosotros y que lleva más de un año?, expresó Vega.
Según los denunciantes, las autoridades de la secretaría de Medio Ambiente conocen de la situación y no han tomando cartas en el asunto.
También criticaron la actitud del ayuntamiento municipal, entidad que recibe pago de impuestos por rodaje de los camiones que salen de la mina.
Dijeron que el ayuntamiento, como se beneficia de la situación, no hace nada para que la minera mejore sus prácticas.
Representantes de la comunidad han sostenido reuniones con las autoridades de lugar en varias ocasiones, en busca de una salida a la situación.
Versión de la minera El ingeniero Nélsido Jiménez Rodríguez, técnico de la minera, aseguró que los procesos de producción que realizan no afectan al río Sano y atribuyó a arrastres naturales el hecho de que las tuberías del acueducto se llenen de sedimentos.
Jiménez dijo que las operaciones cuentan con autorización de Medio Ambiente y, además, son supervisadas por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI).