Carare Opón

El municipio de Landázuri se ubica en el sur del departamento de Santander, justo en
el extremo suroriental de la región del Magdalena Medio (valle interandino), en donde
se conectan los departamentos de Bolívar (al norte), Cesar (al norte) y Antioquia (al
occidente). La población del Magdalena Medio ha padecido históricamente las
inclemencias de la guerra colombiana y, específicamente, desde el año 2004 ha
enfrentado bloqueos económicos, alimentarios, sanitarios y de movilización por parte
de grupos para-militares. Allí, las violaciones a los DDHH y al DIH son producto de
conflictos de intereses que están asociados a las fumigaciones del Plan Colombia, la
implementación de megaproyectos de comunicación (terrestre, fluvial y ferroviaria), el
desarrollo de proyectos agropecuarios y agroindustriales, y la extracción de minerales,
hidrocarburos y metales. En este contexto de riqueza natural y de condiciones aptas
para el cultivo y la ganadería, el gobierno nacional ataca sistemáticamente a
asociaciones como el PDPMM (Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio) o
el OPI (Observatorio de Paz Integral del Magdalena Medio) con intervenciones
militares que se articulan con acciones paramilitares. Los dirigentes de estas
asociaciones han sufrido señalamientos e intimidaciones mientras la región padece los
bloqueos y los desplazamientos. En el período 1994-2007 fueron expulsadas 116.453
personas de los municipios de la región del Magdalena Medio. Los momentos en los
que estas expulsiones se han intensificado han sido entre 1999 y 2002 y entre 2004 y
2007. En esta misma región, entre 2005 y 2007, se han cometido 1.067 actos de
violencia política y social, cuyas formas más destacadas son la ejecución extrajudicial
(406 casos), la detención arbitraria (98 casos), la amenaza individual (86 casos),
asesinato (84 casos), herida (65 casos), tortura (51 casos) y amenaza colectiva (46
casos).
Entre 2005 y 2007 se registraron 60 combates entre los actores armados del
departamento de Santander. La porción de este departamento que hace parte del
Magdalena Medio se caracteriza por tener buenas posibilidades para la explotación
maderera, petrolífera, carbonífera y de uranio, razón por la cual experimenta disputas
por proyectos de exploración multinacional, pero también por territorios para el cultivo,
comercio y tráfico de coca. El carbón de esta zona se caracteriza por su alta calidad
metalúrgica y su alto poder térmico y coquizable que lo hace atractivo para ser
utilizado como fuente energética. Según el OPI, el municipio de Landázuri ha sido
una de las zonas de la región con medianos problemas en materia de violación de
Derechos, aunque actualmente padece un notable incremento en cuanto a homicidios
se refiere: allí se registraron 180 muertos por razones políticas entre 2000 y 2007, y 7
acciones bélicas entre 2005 y 2007. Por otro lado, este es uno de los municipios con
mayor recepción de personas desplazadas en el Magdalena Medio: 1.596 entre 2005 y
2007. Además de la creciente violencia, Landázuri enfrenta otros problemas
socioambientales y maneja cifras medias de indicadores NBI (Necesidades Básicas
Insatisfechas) en la región. Dentro de los principales aspectos que denuncian sus
comunidades se encuentran la contaminación y la deforestación causada por la
reciente extracción de carbón en la zona, así como la dificultad de emplear
mecanismos de participación local. Desde hace un par de años, las comunidades de
Landázuri han trabajado en diferentes procesos de empoderamiento como el Espacio
Humanitario del Borroscoso Carare Opón y la Mesa de Desarrollo Integral del
Borroscoso-Opón, en donde se han discutido diversos temas centrales para la zona
como la funcionalidad del tren del Carare y los impactos mineros. Respecto a este
último se ha propuesto la elaboración de un código de explotación minera por las
organizaciones de base; la demanda de políticas públicas minero-ambientales más
eficaces en donde se integre a la población y se articulen los problemas que conectan
a todos los municipios de la región; la elaboración del modelo de desarrollo sostenible
que propenda por el bienestar social; la exigencia de regalías, de compensaciones
económicas por las afectaciones y de la constitución de una comisión ambiental y
minera en el Consejo municipal; la revisión del Esquema de Ordenamiento Territorial
(EOT) y el respeto del mismo. A nivel departamental se ha iniciado la creación de un
Sistema Ambiental Minero Energético de Santander (SIAME) y la necesaria
intervención de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) del Ministerio de
minas y energía.