Aratirí

Con apoyo del gobierno uruguayo, la empresa trasnacional Zamin Ferrous, bajo el nombre de Aratirí, inició en 2007 trabajos de prospección en un área de 110.000 hectáreas en el centro del país. El objetivo es extraer mineral de hierro en 8 a 10 tajos a cielo abierto de unas 250 hectáreas de superficie y 300 metros de profundidad cada uno, procesarlo en una planta trituradora adjunta y trasladarlo por un mineroducto de 230 kilómetros hasta la costa oceánica, donde será exportado hacia Asia, principalmente China. El volumen estimado de producción es de 18Mt/a de un concentrado de hierro premium que, según la empresa, dará a la mina unos 20 años de vida útil. Las operaciones abarcan parte de los municipios de Durazno, Florida Treinta y Tres y una parte pequeña de Cerro Largo, así como de Lavalleja y Rocha, donde pasará el mineroducto y se construirá la terminal portuaria. La explotación incluye actividades en dos poblados cercanos: Valentines (de 300 habitantes) y Cerro Chato (de 3.000 habitantes). Es una región netamente pastoril, donde la principal actividad es la ganadería, con alguna agricultura. Los campos están habitados por unas 300 familias de productores ligados a la tierra, algunos desde varias generaciones, en propiedades de 300 a 400 hectáreas promedio. Son tierras de la pradera pampeana que han convivido por siglos con la ganadería extensiva. La explotación minera propuesta implica la expulsión definitiva de las familias asentadas en el área de operaciones y sus alrededores, junto con la devastación del ecosistema original, del que hasta el presente no se conocen los planes de restauración. La zona está irrigada naturalmente por los arroyos Valentín Grande y Las Palmas, que para ser aprovechados por la mina serían represados, pero el proyecto necesita mayores volúmenes de agua que entonces deberían traerse desde unos 80 kilómetros. Los productores de la zona cercana a Aratirí que están en contra del proyecto minero, conformaron una „Mesa Representativa de Productores y Vecinos de la Ruta 7“ que se declaró en „estado de alerta en defensa de los recursos naturales“. La nueva agrupación, creada el pasado domingo 14, tiene representantes del pueblo Valentines, Cerro Chato, Santa Clara, Tupambaé, Arévalo y El Rosario. En su plataforma recuerda que en los últimos seis meses se han solicitado un millón de hectáreas para minería. Los vecinos y productores informaron que se está definiendo un cronograma de movilizaciones y entrevistas con distintos actores políticos para abordar esta situación Fuente: www.elpais.com.uy